Inicio Internacional ¿Qué sigue para Irán después del ayatolá Ali Jamenei? Estos son tres posibles escenarios

¿Qué sigue para Irán después del ayatolá Ali Jamenei? Estos son tres posibles escenarios

  • Mar 02,2026
  • 1

La muerte del líder supremo a manos de Estados Unidos e Israel deja un vacío de poder, pero las cúpulas en Teherán tenían listo un plan en caso de que esto pasara.Una mujer musulmana chiíta iraquí sostiene la imagen del líder supremo iraní asesinado, el ayatolá Ali Khamenei, durante un funeral simbólico el día después de su asesinato, en el distrito de Sadr City, en Bagdad, el 1 de marzo de 2026. El líder supremo de Irán desde 1989 y enemigo jurado de Occidente, murió en la salva inicial de un ataque masivo estadounidense e israelí, lo que provocó una nueva ola de ataques de misiles de represalia desde Teherán el 1 de marzo.

La eliminación del líder supremo Ali Jamenei y la campaña militar de Israel y Estados Unidos obligan al poder iraní a repensar por completo su estrategia si quiere sobrevivir, frente a una oposición desunida y una población que de momento no se atreve a salir a las calles.

Al anunciar la ofensiva el sábado, el presidente estadounidense, Donald Trump, animó a la población iraní a tomar el poder una vez termine la campaña militar. “La hora de su libertad está al alcance de la mano”, dijo a los iraníes desde su residencia de Palm Beach, en Florida.

Un llamamiento muy significativo, un mes y medio después de las masivas manifestaciones populares contra la república islámica que fueron aplastadas de manera sangrienta por el poder.

No es la primera vez que la muerte de un ayatolá hunde a Irán en la incertidumbre. Pocos esperaban que el sistema dirigido por clérigos sobreviviera a su fundador, el ayatolá Ruhollah Jomeini, el mentor de Jomenei. Sin embargo, el régimen sobrevivió por lo menos 37 años más.

De acuerdo con Suzanne Maloney, vicepresidenta y directora del Programa de Política Exterior de la Brookings Institution, existen tres escenarios para un cambio de poder en Irán tras la muerte de Jamenei.

Primer escenario: la continuidad gestionada

Este escenario busca preservar la durabilidad de la República Islámica mediante un proceso guiado por la constitución iraní, que describe el proceso y los criterios para nombrar al líder supremo, así como su amplia autoridad sobre las ramas ejecutiva, legislativa y judicial del gobierno y su papel como comandante en jefe de Irán.

La Asamblea de Expertos selecciona y supervisa nominalmente al líder supremo. Sus ochenta y ocho miembros son elegidos a través del proceso electoral semicompetitivo de Irán, que restringe la candidatura a los clérigos aprobados por los teólogos nombrados por Jamenei.

“La promoción de uno de los favoritos de Jamenei perpetuaría el equilibrio de poder actual, lo que esencialmente llevaría al ‘Jamenei-ismo sin Jamenei’. De hecho, tal transición a cámara lenta ya podría estar en marcha, con la presencia pública del líder supremo atenuada mientras su extensa red opera con mayor autonomía”, dice Maloney en un artículo para el Consejo de Relaciones Exteriores.

Hasta su muerte en un accidente de helicóptero en mayo de 2024, el presidente Ibrahim Raisi se posicionó como candidato del establecimiento gracias a sus lazos familiares, ideología de línea dura y experiencia administrativa.

podcast

ver más

El único otro contendiente prominente es Mojtaba Khamenei, el segundo hijo mayor del actual líder supremo y el único de sus descendientes con un perfil público prominente.

“Sin embargo, esa selección podría resultar polémica, dada su falta de experiencia administrativa formal, sus modestas credenciales teológicas y la aversión del régimen a cualquier sugerencia de gobierno hereditario”, indica la especialista.

Este parece ser el camino que el régimen seguirá, al menos por el momento.

En este momento, “el país parece contenido”, explica a AFP Pierre Razoux, de la Federación Mediterránea de Estudios Estratégicos (FMES).

Según explica, con el cierre de las universidades, el corte de internet y la vigilancia en las calles se ha hecho “todo para evitar las manifestaciones”.

El caso iraní hace pensar en el de Venezuela. Tras la captura de Nicolás Maduro, Trump apostó por su vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien como presidenta interina ha conseguido mantener en pie el régimen chavista haciendo importantes concesiones, con el petróleo pero también con la amnistía a los presos políticos.

En esa línea, la socióloga Azadeh Kian se preguntó en la radio Franceinfo si Trump intentará más adelante “entenderse con una parte más moderada del régimen” de Teherán.

La muerte de Ali Jamenei, en el poder desde 1989, puede en cualquier caso “propiciar rivalidades importantes en los círculos de poder, entre los Guardianes de la Revolución y los civiles. Pero de momento, trabajan todos juntos para mantener el sistema en pie”, apostilló la socióloga.

Segundo escenario: la radicalización y la militarización

Este escenario implicaría que las fuerzas militares y de seguridad, específicamente el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), asuman el liderazgo formal del país.

México

CDMX

Economía

Internacional

Esto formalizaría un cambio de poder que ya está en marcha, transformando el sistema de uno teocrático a otro basado en la fuerza militar, más parecido a lo que ya sucede en países como Egipto o Pakistán, donde el ejército tiene el poder.

“Una posibilidad -apunta- es que haya una transición a un régimen más militarizado, bajo su liderazgo. Un régimen militar más clásico, sin la lógica religiosa chiita actual. Aunque me cuesta creer que prescindan del barniz religioso”, dice Théo Nencini.

Si ganan la ventaja, los generales probablemente conservarán la orientación radicalmente antiamericana de Irán, así como algunas trampas del sistema existente.

Aunque su jefe, Mohamad Pakpour, murió en los bombardeos del sábado, los Guardianes son una fuerza muy bien organizada, que controla sectores enteros de la economía iraní, que ganaron desde la guerra entre Irán e Irak (1980).

“Si ganan la ventaja, los generales probablemente conservarán la orientación radicalmente antiestadounidense de Irán, así como algunas trampas del sistema existente”, indica Maloney.

Con sus 350,000 hombres, según la revista especializada Military Balance 2026, el ejército regular iraní “no tiene peso político actualmente, pero puede tener su papel en el futuro si los militares deciden tomar una dirección política diferente de la de los Guardianes de la Revolución”, comenta Nencini.

Pierre Razoux añade que ante un eventual giro político por parte del régimen, los militares tendrán que “demostrar que han desempeñado su papel y cumplido su misión” de defender el país.

El ejército podría también dar su respaldo a otra figura.

“¿Pero quién? No hay figura política creíble que ofrezca una alternativa” entre los opositores, asevera Théo Nencini, de Sciences Po Grenoble.

Tercer escenario: un colapso del sistema

Otro escenario es la desintegración de la República Islámica sin una transición estable hacia un nuevo sistema. Esto se vuelve muy posible después de que los ataques de Estados Unidos e Israel eliminaron a gran parte de la cúpula iraní. Donald Trump aseguró que 48 líderes han sido “eliminados”.

Un colapso total generaría una gran inestabilidad regional y podría llevar a una toma de poder militar tras un periodo de caos y violencia interna.

“Los efectos inmediatos del colapso del régimen podrían ser profundamente problemáticos. En 1979, el naciente estado revolucionario luchó por imponer su autoridad en medio de la desintegración del orden existente, lo que precipitó una creciente marea de violencia interna (…) que persistió durante varios años”, indica.

La implosión de la República Islámica sin un sistema sucesor podría activar las aspiraciones entre algunos de los grupos minoritarios del país, o sus comunidades afines a través de la frontera, de una mayor autonomía.

La oposición en Irán se encuentra reprimida y, en el caso de muchas figuras destacadas, en la cárcel, como la Premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi.

El hijo del último sha de Irán, Reza Pahlavi, “está recibiendo proyección en los medios occidentales” y parece gozar de una popularidad creciente, apunta Nencini, pero su credibilidad real entre el grueso de la población iraní es una incógnita.

Azadeh Kian cree que hay “un abanico de opositores en Irán que pueden actuar”, y apunta a la emergencia previsible de reivindicaciones étnicas en el Kurdistán iraní y en Baluchistán, en el sureste.

Pero para pesar, dichas minorías deberían montar “una coalición”.

Y esos grupos “no aceptan someterse al poder del hijo del sha de Irán”, que ha vivido la mayor parte de su vida en Estados Unidos y “no tiene las estructuras ni las instituciones necesarias para llegar al poder”.

Publicaciones populares